Equipos de Protección individual

Esta ficha proporciona asesoramiento sobre las cuestiones relativas al uso y mantenimiento delos Equipos de Protección Individual (EPI), para los trabajadores expuestos al polvo de sílice cristalina respirable.

Es posible que, según las circunstancias específicas de cada caso, no sea necesario aplicar todas las medidas indicadas en esta ficha la protección individual frente a la exposición a sílice cristalina respirable y se deba optar por seleccionar las más idóneas y apropiadas.

Procesos y equipamientos

Se entenderá por «equipo de protección individual» cualquier equipo destinado a ser llevado o sujetado por el trabajador para que le proteja de uno o varios riesgos que puedan amenazar su seguridad o su salud, así como cualquier complemento o accesorio destinado a tal fin.

La necesidad de uso de un EPI viene determinada por:

  • La imposibilidad de eliminar de manera razonable el riesgo.
  • No poder controlar de forma razonable el riesgo mediante medidas técnicas o un sistema de protección colectiva.
  • La necesidad de cubrir temporalmente una condición de riesgo cuya aparición es circunstancial o temporal, o bien durante el período de transición hasta que se establezcan las medidas de protección definitivas.
  • Como medida de protección complementaria de la colectiva cuando así se determine en el proceso de evaluación de riesgos.

Los equipos de protección individual estarán destinados, en principio, a un uso personal. Si las circunstancias exigiesen la utilización de un equipo por varias personas, se adoptarán las medidas necesarias para que ello no origine ningún problema de salud o de higiene a los diferentes usuarios.

El EPI debe adecuarse a las condiciones del lugar de trabajo en el que puede ocurrir la exposición y al tipo de tareas específicas desarrolladas por el trabajador.

El EPI es para uso individual y debe por tanto adaptarse a la persona que lo usa. Por ello, para su selección, hay que tener en cuenta los aspectos ergonómicos, las características morfológicas y el estado físico, además de la salud del trabajador que lo debe llevar.

Cuando se pretenda proteger al usuario frente a varios riesgos o distintas partes del cuerpo y se requiera para ello la utilización simultánea de varios EPI, hay que prestar especial atención a la adecuada compatibilidad de los mismos de manera que, cuando se utilicen conjuntamente y estén correctamente ajustados, su grado de protección sea el previsto al diseñarlos y no generen riesgos añadidos.

Los EPI deben cumplir con las disposiciones sobre diseño y fabricación en materia de seguridad y salud que le afecten. En este sentido, la legislación aplicable será, en la mayoría de las situaciones, el Reglamento (UE) 2016/425 y en base a el llevará el correspondiente marcado CE.

No se consideran EPI la ropa de trabajo corriente y los uniformes que no estén específicamente destinados a proteger la salud o la integridad física del trabajador. Tampoco los equipos de los servicios de socorro y salvamento.

Un equipo de protección individual debe considerarse como un medio necesario para la realización de la actividad.

Es conveniente crear y mantener un registro de todos los EPI que incluya una guía de control para cada uno de ellos. En este sentido, sería recomendable crear una ficha de control que debería precisar datos tales como:

  • Fechas de fabricación
  • Adquisición y caducidad
  • Condiciones de uso
  • Número de utilizaciones

Determinar los puestos de trabajo en los que deba recurrirse a la protección individual y precisar, el riesgo o riesgos frente a los que debe ofrecerse protección, las partes del cuerpo a proteger y el tipo de equipo o equipos de protección individual que deberán utilizarse.

Definir las características que deberán reunir para garantizar su función, teniendo en cuenta la naturaleza y magnitud de los riesgos     de los que deban proteger, así como los factores adicionales de riesgo que puedan constituir los propios equipos de protección     individual o su utilización.

La responsabilidad del empresario no termina una vez entregado el EPI, sino que debe asegurarse del uso correcto del mismo.

Los EPI serán suministrados por el empresario gratuitamente a los trabajadores, reponiéndolos cuando resulte necesario (por ejemplo por envejecimiento, caducidad, límites de uso establecidos, etc.).

El empresario deberá informar a los trabajadores, previamente al uso de los equipos, de los riesgos contra los que les protegen, así como de las actividades u ocasiones en las que deben utilizarse. Asimismo, deberá proporcionarles instrucciones preferentemente por escrito sobre la forma correcta de utilizarlos y mantenerlos. El manual de instrucciones o la documentación informativa facilitados por el fabricante estarán a disposición del trabajador. La información a que se refieren los párrafos anteriores deberá ser comprensible para los trabajadores.

Garantizar la formación y organizará, en su caso, sesiones de entrenamiento para la utilización de equipos de protección individual, especialmente cuando se requiera la utilización simultánea de varios equipos de protección individual que por su especial complejidad así lo haga necesario.

Los EPI se deterioran a causa de su uso o por el paso del tiempo, por lo tanto el empresario debe asegurarse del correcto mantenimiento de estos equipos para garantizar un buen funcionamiento y estado higiénico de los mismos.

Si en una empresa es necesario el uso de EPI en una zona concreta y participan en la actividad empresas externas, la empresa principal debe informar a la empresa concurrente el tipo de EPI y las características del EPI más adecuadas para el riesgo detectado en ese lugar de trabajo.

Señalizar en cada zona de trabajo los que sean de uso obligatorio.

El uso de EPI no debe usarse en sustitución de medidas preventivas y como único medio de protección del trabajador.

La entrega de EPI será documentada y registrada.

Utilizar y cuidar correctamente los medios y equipos de protección facilitados por el empresario, de acuerdo con las instrucciones recibidas de éste.

Usarlos en las zonas señalizadas al efecto, y mientras dure la exposición.

Colocar el equipo de protección individual después de su utilización en el lugar indicado para ello.

Informar de inmediato a su superior jerárquico directo de cualquier defecto, anomalía o daño apreciado en el equipo utilizado que, a su juicio, pueda entrañar una pérdida de su eficacia protectora.

Emplear ropa de trabajo en todas las tareas en las que haya polvo, cambiándose cuando sea preciso.

Análisis de los riesgos por exposición a polvo de sílice cristalina respirable y la imposibilidad de ser controlados por otros medios.

Valorar la magnitud del riesgo (concentración de polvo y SCR) y el tiempo de exposición para determinar la protección mínima requerida.

Comparación con los factores de protección nominales (FPN) y/o asignados (FPA) de cada EPI para toma de decisiones.

Los FPA son menores que los FPN por lo que sitúan la elección del EPI del lado de la seguridad. Su aplicación en lugar de los FPN supone una buena práctica preventiva, mediante el uso de mascarillas P3.

La baja utilización de los EPI por parte de los trabajadores debe ser analizada con el fin de mejorar la situación, puede deberse a:

  • Falta de formación e información
  • Falta de señalización
  • Falta de claridad y exigencia en su uso
  • Defectos de ajuste e incomodidad del EPI
  • Falta de sensibilización e implicación del personal
  • Error en la percepción del riesgo

Los equipos filtrantes suministran aire respirable por medio de la purificación o filtración del aire contaminado. Estos equipos constan de una pieza facial y uno o varios filtros capaces de eliminar los contaminantes del aire.

Se puede optar por cualquiera de las siguientes configuraciones:

  • Mascarilla autofiltrante FFP3: Equipo de protección respiratoria fabricado total o parcialmente de material filtrante, lo que lo convierte en un adaptador facial autofiltrante (FF).
  • Media máscara filtrante con válvula tipo P3: con válvula de inhalación y exhalación.
  • Mascarilla con filtro P3: Pieza facial que ajusta herméticamente y que cubre la boca y la nariz (cuarto de máscara) o la boca, nariz y barbilla (media máscara).
  • Máscara con filtro P3: Adaptador facial de ajuste hermético que cubre boca, nariz, ojos y barbilla.

Cuando sólo se requiere protección frente a partículas (con un entorno con suficiente concentración de oxígeno y ausencia de gases o vapores tóxicos o nocivos), el equipo de protección respiratoria debe incorporar al menos un filtro de tipo P3 (el nivel 3 proporciona el mayor nivel de retención frente a partículas). Generalmente, los filtros tipo P, su código de color es el blanco.

En entornos con presencia de gases o vapores tóxicos o nocivos, se debe complementar la protección con filtros específicos.

En entornos con insuficiencia de oxígeno, se deben elegir otras opciones que supongan el aporte de oxígeno.

Las mascarillas de protección respiratoria deben llevar marcados los siguientes datos:

  • Nombre, marca u otros medios de identificación del fabricante o suministrador.
  • Marcado CE con número del Organismo Notificado que le ha realizado el último control de calidad de la producción.
  • El número y la fecha de la norma.
  • Clasificación. La clase apropiada (FFP1, FFP2 o FFP3) seguida de unespacio y después: "NR" si la media máscara filtrante contra partículas es de un solo tumo.Ejemplo: FFP3 NR, o"R" si la media máscara filtrante contra partículas es reutilizable. Ejemplo: FFP2 R.
  • Si aplica, la letra D (dolomita) de acuerdo con el ensayo de obstrucción, debe colocarse a continuación del marcado de clasificación y precedida de un espacio. Ejemplo FFP3 NR D; FFP2 R D.

Se debe conocer las limitaciones de uso de los equipos de protección respiratoria, ya que si se sobrepasan dejará de ser eficaz.

Se recomienda la realización de ensayos de ajuste de los equipos filtrantes basados en el ajuste facial, que garanticen la estanqueidad sobre lacara del portador. Un mal ajuste y una mala utilización del EPI disminuirá su hermeticidad inicial y por tanto el riesgo de exposición del trabajador a SCR se verá incrementado, con el agravante de que pase desapercibido al confiar en la selección del mismo.

El objetivo de estas pruebas es garantizar que el trabajador se ajuste el EPI de forma adecuada sin que se produzcan fugas de polvo hacia el interior del mismo.

Pruebas de ajuste cualitativas: 

  • Para mascarillas deshechables y medias máscaras. 
  • Test apto/no apto
  • Sencillo y económico
  • Subjetivo, basado en la apreciación del trabajador

Pruebas cuantitativas:

  • Para mascarillas deshechables, medias máscaras y máscara completa.
  • Proporciona un valor denominado "factor de ajuste"
  • Métodos complejos: test en cámara de laboratorio, contaje de partículas, presión negativa.

Los filtros marcados con las letras "NR", solo se podrán usar para un turno de trabajo.

En el embalaje del equipo respiratorio, tendremos al menos el año de expiración de vida útil: puede venir anotado por medio de un pictograma donde se indique el año y el mes.

La vida útil de un filtro respiratorio depende de su tamaño y de las condiciones de uso (concentración contaminante, humedad del aire, temperatura, duración del uso, frecuencia respiratoria), por lo que no es posible dar una cifra exacta.

Normalmente reconocemos que un filtro no puede usarse más cuando:

  • Aumenta la resistencia respiratoria.
  • Se oscurece de forma notable: Los filtros/mascarillas de partículas son de color blanco.

Proporcionar lugares de almacenamientos limpios y secos, para guardar el equipo cuando no se utilice.

Comprobar a diario el EPI para detectar posibles signos de daños. Si se utiliza con poca frecuencia, hacerlo antes de cada uso.

Informar de inmediato a su superior jerárquico, acerca de cualquier anomalía, defecto o daño apreciado en el equipo de protección individual utilizado, y que a su juicio, pueda entrañar una pérdida de la eficacia protectora.

Las mascarillas y filtros utilizados serán tratados según las especificaciones del gestor autorizado de residuos.