Extracción localizada

Esta ficha proporciona información técnica sobre cómo minimizar el polvo de sílice cristalina mediante sistemas de extracción que actuarán directamente en el origen o sobre el polvo en suspensión en diferentes procesos de extracción y elaboración de granito. 

Es posible que, según las circunstancias específicas de cada caso, no sea necesario aplicar todas las medidas indicadas en esta ficha para minimizar la exposición a sílice cristalina respirable y se deba optar por seleccionar las más idóneas y apropiadas.
 

Procesos y equipamientos

La captación de polvo ha de ser diseñada correctamente, valorando principalmente:

  • Forma, dimensiones y situación de la campana o captador.
  • Cálculo del caudal necesario y determinación de las velocidades de aire para la captación y el arrastre de partículas.
  • Tipos de filtros según el polvo, generalmente de alta eficacia (Filtro HEPA o similar).

Es importante mantener la distancia óptima entre el foco de polvo y el sistema de extracción seleccionado. Si el proceso se separa demasiado de la captación ésta podrá mermar su eficacia de forma considerable.

Para asegurar la eficacia del sistema de extracción debe confinarse la boca de captación ampliando su efectividad y reduciendo el caudal volumétrico.

Es fundamental que el sistema de extracción localizada esté operativo durante todo el tiempo que duren las tareas susceptibles de generar polvo.

Los conductos del sistema de extracción localizada deben ser simples y cortos. Evitar el uso de largas secciones de conductos flexibles, minimizando el número de curvas en las tuberías que favorecen la pérdida de carga y el desgaste.

Se debe disponer de un suministro de aire en el local de trabajo para reemplazar el aire extraído.

La recogida de las partículas captadas debe realizarse de forma segura garantizando su correcta gestión y evitando que pasen de nuevo al ambiente de trabajo.

Cuando sea posible, situar el área de trabajo alejada de puertas, ventanas o vías de paso, para evitar corrientes de aire que puedan interferir con la aspiración permitiendo la dispersión del polvo.

Complementar los sistemas de extracción localizada mediante el uso de equipos de protección respiratoria contra partículas tipo FFP3 (para mascarillas autofiltrantes) o P3 (para filtros acoplados a adaptadores faciales).

Proporcionar formas sencillas de comprobar que el sistema de extracción localizada está funcionando, por ejemplo: manómetros, indicadores de presión, chivatos, etc.

En operaciones de corte, pulido, amolado, etc. mediante herramientas eléctricas portátiles, es aconsejable utilizar herramientas acopladas a unidades móviles de aspiración, con sistema de recogida de polvo integrado o bien con su propio sistema de captura y almacenamiento de partículas.

Los protectores o carcasas están compuesto de materiales con gran resistencia al impacto y a las altas temperaturas. Pueden presentar una guía protectora con regulación de altura para la profundidad del corte. Permiten la posibilidad de trabajar tanto en interior como exterior manteniendo las zonas de trabajo limpias.

Verificar que el sistema de aspiración está correctamente conectado, evitando escapes, malos acoples, roscados, etc. previamente a las tareas a realizar con el fin de evitar emanaciones de polvo indeseadas.

El abujardado manual también puede realizarse con aspiración de polvo de forma eficaz sobre herramienta eléctrica. El diseño de entrada y preseparación ciclónica hace que las partículas más gruesas se decanten en el saco de plástico que hay instalado dentro del cubo metálico.

En las herramientas conectadas a un aspirador, estos deberán estar equipados con filtros de alta eficacia frente a partículas (filtro HEPA o similar).

Complementar con medidas de protección individual como equipos de protección respiratoria contra partículas tipo FFP3 (para mascarillas autofiltrantes) o P3 (para filtros acoplados a adaptadores faciales).

Se debe asegurar que el punto de aspiración de dicho equipo se coloque lo más próximo posible al foco de emisión de polvo.

En las herramientas de pulido con sistema de encerramiento (carcasa de extracción) verificar el apoyo uniforme de la herramienta sobre la superficie a pulir para evitar escapes de polvo.

Se respetarán las instrucciones del fabricante respecto al uso, mantenimiento y limpieza de los equipos de trabajo (herramienta portátil y unidad de aspiración).

Para los trabajos en obra la recomendación prioritaria es que la pieza del material a colocar salga del taller perfectamente conformada a fin de evitar en obra cortes, pulidos u otras manipulaciones.

Las zonas donde se desarrollen los trabajos con herramienta portátil con aspiración deben disponer de señalización que alerte del peligro que supone para la salud de las personas respirar el polvo de sílice. Se recomienda colocar carteles informativos.

Los equipos de perforación pueden acoplar sistemas de captación de polvo que recojan las partículas generadas en las tareas de perforación de la roca. Cuando se utilice como medida de prevención la captación de polvo, éste será recogido y retirado a zonas que no suponga un riesgo ni que el aire pueda ponerlo en suspensión.

Existen captadores de polvo pensados para los banqueadores o sondas en canteras. El funcionamiento de este captador consiste en la combinación de aire comprimido y agua través de un tubo que los somete al conocido efecto Venturi. La producción de polvo se focaliza gracias a una campana de aspiración, dónde se recoge por succión y se mezcla, de forma homogénea, con el flujo de agua pulverizada. Finalmente, la combinación de partículas sale a la atmósfera por diferencia de presiones y termina decantando por gravedad. Como medida preventiva el operario debe tener la precaución de no estar en la trayectoria del tubo de expulsión.

En los dispositivos de captación donde se emplea un capuchón de caucho que cubre el orificio de perforación del que parte un tubo lateral que permite extraer el polvo generado, debido a que el apoyo del capuchón no es uniforme sobre la superficie de perforación (pérdida de hermeticidad del sistema) los rendimientos y efectividad de la captación pueden ser menores.

De ser posible, las tareas de perforación se realizarán en todo momento en el interior de las cabinas climatizadas de las perforadoras. No abrir puertas ni ventanas.

En caso de perforadoras múltiples, carros perforadores con bolsa de recogida de polvo exterior, verificar que las bolsas utilizadas y el sistema de sujeción es adecuado, de forma que se evite la rotura o caída de las mismas por sobrecarga con la consecuente puesta en suspensión del polvo aspirado. No realizar vertido libre del polvo aspirado.

Garantizar que el sistema de captación está operativo durante el tiempo que dure las tareas de perforación y desde el momento mismo en que se empieza a abrir la boca del orificio. Encerrar el área de perforación de forma que se evite pérdidas de carga en el sistema de captación (falta de hermeticidad del recubrimiento de la boca de perforación, escapes de aire por las conducciones), con la consecuente disminución de la eficiencia.

Previo a las tareas de perforación y durante el emboquillado regar las superficies a perforar evitar que se movilice el polvo generado.

Se debe asegurar que el punto de aspiración de dicho equipo se coloque lo más próximo posible al foco de emisión de polvo.

Verificar que el sistema de captación está correctamente conectado (escapes, malos acoples, roscados) previo a las tareas a realización el fin de evitar escapes de polvo.

Utilizar equipos de protección respiratoria contra partículas tipo FFP3 (para mascarillas autofiltrantes) o P3 (para filtros acoplados a adaptadores faciales).

Gestionar adecuadamente el polvo recogido.

Muchos recubrimientos fijos utilizados para encerrar el área que está debajo de la plataforma de perforación presentan numerosos escapes del polvo debido a la existencia de huecos. La mayor o menor presencia de estos huecos dependerán de la irregularidad existente entre el recubrimiento y el suelo creados al elevar o nivelar la perforadora, los espacios en las costuras de las esquinas, utilización de recubrimientos deformados o desgarrados lo que da lugar a una pérdida de hermeticidad de estos. Prestar atención al desgaste irregular de la superficie inferior de los recubrimientos debido a los movimientos de posicionamiento de las barrenas (arrastre).

Los bancos de trabajo con sistemas de aspiración incorporada permiten realizar acabados manuales y/o retoques de las piezas de granito con una mayor seguridad frente al riesgo de inhalación de polvo de sílice. Pueden colocarse en cualquier lugar de las instalaciones de la empresa.

Generalmente están pensados para la manipulación de piezas de granito de tamaño medio o pequeño. La aspiración puede realizarse a través de rejillas o aperturas en la superficie de la mesa o bien a través de un brazo articulado para una captación de polvo más focalizada. En ocasiones ambas opciones pueden complementarse para aumentar la eficacia de la aspiración.

El trabajador adaptará el procedimiento de trabajo y los equipos empleados buscando el máximo rendimiento de la extracción localizada. La ubicación del trabajador y el método de trabajo, de ser incorrecto, puede comprometer la eficacia del sistema. Es necesario formar e informar al trabajador sobre su rutina de trabajo y la forma idónea de acometerlo.

Comprobar que el flujo de aire donde trabaja el operario es de por lo menos de 1 m/s de tal forma que asegure la captación del polvo.

Encerrar la zona de trabajo el máximo que sea posible.

Diseñar el banco de trabajo lo suficientemente profundo para contener todos los equipos y materiales necesarios para la tarea.

Evitar colocar objetos sobre la rejilla de aspiración.

Las campanas u otros elementos de captación están indicados cuando es posible identificar el foco contaminante del aire. Se trata del sistema más racional y económico, así como el único eficaz si pretendemos controlar emanaciones polvorientas derivadas del mecanizado de granito en seco.

Consiste en una caja cerrada con una cara abierta a la emisión nociva y de la que parte un conducto de evacuación activado por un extractor mecánico.

Las campanas optimizan la captación de partículas a medida que se generan y en el mismo lugar de origen, para impedir su difusión por todo el ambiente.

El proyecto de implantación de una campana de captación o extracción debe resolver dos cuestiones principales:

  • Forma, dimensiones y situación de la campana.
  • Cálculo del caudal necesario y determinación de las velocidades de aire para la captación y el arrastre.

Instalar el sistema de aspiración para que el operario no quede entre éste y la fuente de contaminación. Evitar que el trabajador se sitúe en la zona entre el foco de exposición y la extracción localizada, porque, de lo contrario, el trabajador estaría ubicado en la trayectoria del contaminante.

Asegurarse de que la campana extractora están diseñadas según estándares reconocidos.

Para que sea efectiva deberán asegurarse unas velocidades mínimas de captación. Comprobar que el flujo de aire donde trabaja el operario es de por lo menos de 1 m/s.

Repartir uniformemente la aspiración en la zona de captura.

La campana debe confinar el foco tanto como sea posible, menor será la cantidad de aire necesario para evacuar el polvo.

El funcionamiento se basa en crear un habitáculo de trabajo formado por unos laterales y techo, y en esta zona producir un flujo de aire mediante un electroventilador a transmisión, que arrastre el polvo residual hacia la zona de aspiración frontal. La función de la cabina consiste en succionar el polvo que se produce en la zona de trabajo de corte y pulido en seco que existe en los talleres de elaboración. El sistema dispone de sistemas de filtrado por medio de filtros de mangas que consiguen retener el polvo y depositarlo en simples bandejas situadas en la parte baja del equipo.

La filtración puede realizarse también con cortinas interiores y exteriores de agua. Las cortinas suelen disponen de varias zonas de filtrado de polvo. Una externa y dos principales que están en la parte interna de la cortina. Se compone de una pantalla de acero sobre la que se crea una cascada de agua cuya misión es retener parte del polvo que se proyecte sobre esta cascada, además contiene una cámara de lavado interno; en esta zona es donde el aire adquiere la mayor energía y produce una total depuración. Fuertes chorros de agua situados detrás de la pantalla recogen las partículas residuales del polvo que por efectos de la acción combinada de la fuerza centrífuga y de la gravedad, son lanzados al depósito de recogida de aguas.

Es fundamental que el trabajador dirija y proyecte el polvo generado hacia la zona de captación. Evitar que el trabajador se sitúe en la zona entre el foco de exposición y la extracción localizada, porque, de lo contrario, el trabajador estaría ubicado en la trayectoria del contaminante.

Se controlará especialmente: 

  • La velocidad de entrada en la cabina realizando comprobaciones periódicas para asegurar que sigue siendo adecuada y uniforme.
  • La colocación del trabajador; éste no debe situarse nunca entre la fuente de emisión del polvo y el punto de aspiración del sistema de extracción.

Evitar colocar objetos obstruyendo la zona de aspiración de la cabina.

Las dimensiones de la cabina deberán ser lo suficientemente grandes para que, en lo posible, el material que se esté transformando quede en su interior.

Dado que el método de captación de polvo por vía húmeda apuntado no es un sistema de control cerrado, va a ser inevitable que algo de polvo procedente del corte del granito pase al ambiente, por lo que siempre va a existir un nivel de fondo de sílice cristalina en el ambiente que mediante ventilación general se conseguirá reducir por dilución.

Adoptar las precauciones necesarias para, en caso de frío intenso, evitar la formación de hielo.

Se diseñará y ejecutará un programa de mantenimiento periódico de los equipos de trabajo (herramientas portátiles, unidades de aspiración localizada, equipos para la limpieza) con el fin de asegurar el correcto funcionamiento de los mismos y reducir la probabilidad de averías o desgastes que puedan generar escapes accidentales de polvo a la atmósfera de trabajo.

Se respetarán las instrucciones del fabricante respecto al uso, mantenimiento y limpieza de los equipos de trabajo.

Realizar un control periódico sobre el correcto estado de los filtros (obturación de los filtros por el aceite o por la suciedad), desgaste o deterioro de las juntas de los aparatos de captación del polvo, limpieza y escapes en las conducciones del sistema y el vaciado del colector de polvo, montaje defectuoso de los elementos de filtración, cierre no hermético de las cámaras en que se hallan los filtros. Gestionar correctamente el polvo aspirado para evitar que pueda volver a ponerse en suspensión.

Obtener del proveedor la información sobre el rendimiento previsto de la extracción localizada. Si ello no fuera posible, contactar con un experto en ventilación para conocer el rendimiento óptimo del sistema y que forme parte de una revisión exhaustiva. Guardar dicha información para compararla con los resultados futuros.

Conservar los registros de todas las revisiones y verificaciones realizadas, por ejemplo, de los últimos cinco años.

Comprobar que la extracción localizada se ha puesto en marcha y funciona correctamente, verificando el manómetro, el indicador de presión o cualquier otro elemento de control.

Comprobar que la abertura de trabajo está libre de grandes objetos que la obstruyan.

Asegurarse de que la dirección del aire aleja el contaminante de su zona de respiración. Buscar señales de daño, desgaste o mal funcionamiento en cualquiera de los equipos utilizados. Si se encuentra algún problema, informar a su supervisor. No continuar con la tarea si cree que hay un problema.

Asegurarse de que ningún residuo (por ejemplo, bolsas de papel) son arrastradas al interior de la extracción localizada.

Gestionar correctamente el polvo aspirado para evitar que pueda volver a ponerse en suspensión.

Los locales de trabajo dispondrán de ventilación general suficiente para compensar el aire extraído del local por la ventilación localizada.